En 1995 visitaba el Chelsea el estadio de La Romareda de Zaragoza. Partido de Recopa de Europa. Y al volver a su país, los hinchas ingleses dijeron que la afición maña era maravillosa. ¿Por qué?
Porque según ellos, en un determinado momento La Romareda rompió a gritar "PEACE AND LOVE, PEACE AND LOVE!"
La realidad era mucho más prosaica. Ante la circunstancia de que un jugador inglés, que se había pasado todo el partido repartiendo hostias, estaba tirado en el césped, La Romareda entera gritaba:
"PÍSALO, PÍSALO", recordando la frase de Bilardo.
Pues eso, los maños decían "Písalo, Písalo" y los ingleses entendían "Peace and Love, Peace and Love".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario